15: Mantención del Automóvil

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15.1 El vehículo: sus partes, sistemas y funcionamiento

Los conductores de vehículos necesitan conocimientos básicos de mecánica de automóviles para evitar condiciones que afecten las carreteras, controlar las emisiones contaminantes y prevenir accidentes.

Para mantener un vehículo seguro y en excelentes condiciones de operación es necesario:

  1. Operarlo tal y como el fabricante lo sugiere.
  2. Para el mantenimiento propuesto por el fabricante, puede consultar el manual de instrucciones específico de cada vehículo.

Este tema señala los aspectos básicos de la operación del vehículo, debe comprender estos conocimientos básicos para usarlo correctamente y entender la condición mecánica correctamente. Este no es un principio mecánico básico o un curso de manejo. Si está obteniendo una licencia por primera vez o está a punto de ser promovido, debe ir a un Centro de Educación Automotriz autorizado por el Ministerio de Transporte, donde puede encontrar la capacitación oficial de instructores.

Tener un vehículo es un privilegio: a principios del siglo XX, solo los ricos podían ser dueños de uno. La industrialización posterior hizo que este privilegio estuviera disponible para más personas, pero no todos los efectos fueron buenos. Los vehículos ocupan espacios públicos y causan ruido, contaminación visual y de gases, la gran cantidad de ellos provocará atascos de tráfico y, en ocasiones, provocará accidentes (animales y humanos) o la muerte.


15.1.1 Recomendaciones para la mantención del automóvil

En éste documento se indica que todos los cuidados y la operación del vehículo deben hacerse conforme a las indicaciones del fabricante.

Prefiera los servicios autorizados, ya que los vehículos poseen cada vez más dispositivos y sistemas enteros regulados por la electrónica, que generalmente conocen solo los talleres autorizados por los fabricantes.

Recuerde que muchas condiciones de operación están descritas en el manual del conductor.

A veces el fabricante indica cómo hacer pequeñas intervenciones directamente y también indica qué intervenciones entrañan riesgo para usted o para la máquina.

No tema preguntar por la persona que revisó e intervino su vehículo. Su vida y el valor de su inversión dependen de quien lo intervenga. Es mejor llevarse una sorpresa al hablar con un administrador de un taller, que llevársela cuando viaja rápido y alguna pieza se suelta, se quema o un sistema queda fuera de servicio mientras usted y tal vez personas que quiere, van dentro.


15.2 La seguridad activa

Son los elementos o sistemas de seguridad activa, los destinados a evitar que se produzca un choque, entre los que podemos encontrar:

  • El Sistema de frenos
  • El Sistema de iluminación
  • El Sistema de dirección
  • El Sistema de suspensión
  • El control de estabilidad

Cada uno de ellos se trata en el presente documento de manera específica.


15.3 La seguridad pasiva

Son elementos o sistemas de seguridad destinados a minimizar los efectos de un choque. Podemos nombrar los siguientes:

  • El cinturón de seguridad.
  • Los apoya cabezas.


15.3.1 El apoya cabezas

Cuando la parte trasera de su vehículo es chocada, el apoya cabezas puede prevenir lesiones cervicales. Su posición debe ajustarse de acuerdo con la cabeza de cada conductor. Lamentablemente, colocar el apoya cabezas en la posición más baja o acostarse en la silla reduce en gran medida su eficacia. Debe ajustar todos los apoya cabezas del vehículo que se utilizarán en los asientos delanteros y traseros.

Cuando es vehículo chocado por atrás, acelera hacia adelante, haciendo que el asiento también empuje el cuerpo del ocupante hacia adelante. Si la cabeza del ocupante no es compatible con el apoya cabezas, se balancea con relación al torso, lo que resulta en un cambio brusco en la dirección del cuello. Éste movimiento se llama efecto de latigazo.

Los apoya cabezas deben estar regulados de manera que maximicen su contribución a la seguridad de cada persona en caso de impacto posterior.


Altura del apoya cabezas

El borde del apoya cabezas debe quedar situado entre el límite superior de la cabeza y la altura de los ojos.


Distancia respecto a la cabeza

La separación entre cabeza y apoya cabezas debe ser la mínima posible y nunca superior a 4 cm.

Debido al latigazo, generalmente se produce un esguince de cuello, que es una lesión muy peligrosa y es mucho más frecuente de lo que pensamos. Los esguinces de cuello pueden afectar varias estructuras del cuello, como músculos, articulaciones o ligamentos, y causar dolores de cabeza, dolor muscular, movilidad reducida del cuello, mareos o aturdimiento y otras molestias. Por lo general, pueden tomar varios meses de recuperación.

A veces, la lesión por latigazo se vuelve más grave. Por ejemplo, si las vértebras cervicales se dañan, el conductor puede sufrir alguna discapacidad irreversible, por ejemplo, tetraplejia.

Si está comprando un vehículo, es mejor equipar las sillas de todos los ocupantes con apoya cabezas para evitar que sufran efectos latigazo.


15.3.2 Los airbags

A pesar de la función de fijación del cinturón de seguridad, la cabeza del pasajero delantero aún puede golpear el timón o el tablero del vehículo. Según la investigación de la Unión Europea, los airbags hacen que el impacto sea más suave, proporcionan almohadas para la cara, ayudan a mantener a los ocupantes y el cinturón en su lugar, reduciendo la posibilidad de muerte en un 68%. En 1981, se introdujo en automóviles producidos en masa por grandes marcas alemanas.

Los airbags laterales y de cortina pueden evitar que la cabeza y el torso del ocupante golpeen severamente la puerta o el marco superior de la estructura cuando se somete a un impacto lateral. Incluso hay un airbag de rodilla para evitar golpear la parte inferior del tablero con esa parte del cuerpo.

Los airbags son mucho más que el cojín inflable que uno puede ver desplegado tras los impactos, contienen (observe la secuencia entre los tres componentes principales);


15.3.3 El habitáculo indeformable

A continuación, revisaremos los conceptos básicos del conocimiento del vehículo del que debió aprender en el Centro de educación del automóvil y algunos de los contenidos enumerados recientemente en la página siguiente (el concepto de vehículos seguros).

Los vehículos ligeros como automóviles, autocaravanas, camiones, básicamente tienen dos (2) partes: la primera es la funcional que incluye elementos como el chasís y la otra, es la comodidad, incluyendo el confort y la protección al medio ambiente.

Lo mas preciado de un vehículo son sus ocupantes, debe haber una estructura rígida llamada “caja”, con poca deformabilidad, conectada a estructuras menos rígidas, las cuales son desechables, por así decirlo.

Esa “caja” es llamada habitáculo o célula de supervivencia y debe mantenerse intacta aun cuando el resto del vehículo pueda ser comprimido por un choque o por un volcamiento. Las estructuras de los habitáculos han mejorado muchísimo con los años, hoy puede verse en las pruebas de choque que los buenos vehículos prácticamente la conservan en su sitio tras los choques frontales.

Sin embargo, la falta de espacio de protección y de dispersión de energía a los lados, hace que los impactos laterales la deformen, especialmente en la llamada prueba del poste (pole test) en que se simula la pérdida de control que lleva a impactar en el pilar “B” contra un poste a 32 kilómetros por hora (20 millas/hora). En esos impactos, el conjunto cinturón-airbags laterales será lo único que pueda salvar a los ocupantes. Por eso, el número de airbags es importante.


15.3.4 La configuración del vehículo

Aunque todos los vehículos livianos tienen configuraciones similares, como automóviles, autocaravanas o camiones, en realidad, deben tener en cuenta las diferencias al conducir.

Por lo tanto, antes de sentarse conducir un automóvil desconocido, hágase las siguientes preguntas: ¿Tiene tracción delantera o tracción trasera?¿Tiene neumáticos que brinden seguridad?.

Los automóviles con motores delanteros suelen ser más pesados ​​en la parte delantera y tienden a girar menos. Si se coloca un objeto pesado en la parte trasera, su tendencia a girar puede exceder las expectativas, y cuando pierde fricción con la acera, girará 180º y continuará impulsando la parte trasera hacia adelante.

Esto es importante saberlo para comprender los riesgos que implica un desplazamiento del centro de gravedad.

Si el centro de gravedad del vehículo que conduce está en la parte delantera, el vehículo tiende a mantener una línea recta cuando gira a altas velocidades. Si se pierde la fricción, continuará en la dirección del movimiento.

Las ruedas de tracción son de gran importancia para el rendimiento del vehículo. Si el efecto de aceleración es mayor que la aceleración permitida por la fricción, el vehículo con tracción delantera comenzará a resbalar sobre las ruedas delanteras, lo que puede hacer que el vehículo no gire cuando mueva el volante e intente conducir en la dirección del movimiento.

Si esto sucede, usted debe dejar de acelerar y reanudar tu trayectoria.

Otro factor que puede influir en que un vehículo gire más o menos de lo esperado es la presión de aire en sus neumáticos; este aspecto se abordará en un punto independiente de este documento.


15.4 El motor

El motor es el corazón del automóvil. Casi siempre está al frente. Como combustible, en la mayoría de los casos, utiliza gasolina, diesel y gas natural.

El motor tiene su propia velocidad, que es diferente de la velocidad del vehículo. Como se muestra en el tacómetro, esta velocidad indica el número de revoluciones del motor.

Algunos vehículos no equipados no muestran la velocidad del motor, por lo que en transmisiones manuales, es el conductor quien con su experiencia debe elegir el momento del cambio de marcha.

Los vehículos diésel presentan velocidades de motor más bajas y potencias finales menores que sus equivalentes de gasolina, pero a esas menores revoluciones, habrá mucho más posibilidad de utilizar el torque y además habrá menos consumo.

Cuando usted vea un motor lateralmente desde afuera podrá identificar tres (3) partes básicas que se anuncian a continuación:

  • La culata o cabeza (tapa del motor) desde donde se aplica el aceite motor y se ubican (generalmente) las válvulas que abren y cierran el espacio a los gases.
  • El bloque (espacio que encierra el conjunto cigüeñal, bielas, pistones y el espacio de la cámara de combustión).
  • El cárter (normalmente el depósito de aceite motor).

Casi todos los motores de vehículos livianos y pesados ​​funcionan con cuatro (4) ciclos (o tiempos) de admisión, compresión, explosión y escape. Echemos un vistazo a la breve descripción del motor de gasolina:

  • Admisión: El pistón desciende y la mezcla de aire combustible ingresa a la cámara (Parte superior del cilindro). La válvula de admisión se abre.
  • La compresión: El pistón comienza a elevarse y la válvula de admisión se cierra, este movimiento reduce el espacio en la cámara cada vez más, de modo que a medida que el pistón sube, la mezcla se comprime cada vez más.
  • La explosión:Al llegar al final de la carrera superior el pistón, la compresión es la máxima posible para la mezcla, ya que las válvulas de admisión y escape están cerradas y el espacio para que la mezcla se comprima ya no existe. En este momento, el sistema eléctrico emitirá corriente a través del impulso en la bujía, lo que causará la chispa generando inflamación en el cilindro debido a la combinación de temperatura, presión y chispa, y liberará el pistón hacia abajo.
  • Los gases que ya hicieron combustión salen por la válvula de escape, que se abre. El pistón cumple un ciclo completo para que se cierre la válvula de escape y todo el proceso vuelva a empezar.

En los motores de la actualidad, el espacio en la cámara de combustión es tan pequeño, que los pistones y válvulas (cuyo movimiento es enfrentado) están en el mismo sitio con apenas instantes de diferencia.

Esa interferencia en el mismo espacio hace necesario un mecanismo sincronizador de movimiento muy exacto en esos motores (de interferencia en las cámaras) derivado de un riesgo de daño catastrófico que no existía en los motores de otras generaciones en que las válvulas y los pistones no compartían espacio (motores sin interferencia).


15.4.1 Arranque del motor

Acelerar el motor mientras el vehículo no está en movimiento produce un desgaste prematuro al motor, daña las bujías o los inyectores, produciendo depósitos excesivos de carbón y, por ende, reduce la eficiencia del funcionamiento. Además, el incremento del combustible es mucho mayor.

Al momento de emprender su camino acelere a una velocidad inicial moderada y vaya incrementándola suavemente mientras conduce, espere a que la temperatura del motor se estabilice.

De igual manera no deje “ahogar” el motor, obligándolo a trabajar a bajas revoluciones y con una marcha débil, esto provoca la pérdida de eficiencia porque aumenta el consumo de combustible y obliga a las piezas móviles a trabajar aún más.

Mantener encendido el motor del vehículo que aún usted no va a poner en marcha no es una práctica correcta aún si su vehículo es diésel porque además de incrementar el gasto de combustible, usted estará contaminando el aire y el medio ambiente.


15.5 El sistema de lubricación

La lubricación es muy importante para que muchas partes móviles del motor funcionen correctamente, facilitando el movimiento de partes metálicas que están tan cerca unas de otras que a menos que una capa (la capa líquida) las separe, se destruirían entre ellas por la fricción directa y la temperatura resultante. Esta lubricación se realiza a presión, ya que hay que garantizar que el aceite, que tiene la misión de disminuir la fricción y el desgaste de las partes móviles pase correctamente por todas las áreas y conjuntos donde no puede existir fricción.

Por lo tanto, debe haber un dispositivo que siga conduciendo a una presión determinada (aceite) para garantizar que llegue a todas las áreas donde debe usarse, y generalmente comienza a funcionar cuando el motor gira por primera vez.

Hay una circulación interna de aceite, que se debe reiniciar y volver a aplicar después de lubricar las piezas, porque la gravedad lo llevará a la parte inferior del motor, desde donde debe conducirse hacia la parte superior. En este ciclo, el aceite debe pasar por el filtro, casi siempre un elemento cilíndrico, que se cambia junto con el aceite mismo.

Por lo general, la bomba de aceite se sitúa en la parte inferior, desde donde lanza el aceite por los circuitos a la presión fijada por el fabricante, la cual no puede ser muy baja, o el aceite no llegaría a todas las partes, ni muy alta, lo que pasa a veces cuando el motor gira muy rápido, por lo que hay válvulas de descarga para evitar esa situación, que podría dañar el filtro o generar roturas, por ejemplo en el tapón, provocando que el aceite se pierda y con él, la lubricación.

Si el motor está funcionando y no está lubricado, el indicador de presión de aceite en el panel de instrumentos se iluminará, indicando que el nivel de aceite es bajo. Si está encendido, apague el motor inmediatamente y vuelva a arrancar después de eliminar la falla. Si no sigue esta recomendación, las reparaciones pueden ser muy caras.

Use aceite con la viscosidad adecuada para aumentar la vida útil del vehículo. Use el aceite recomendado por el fabricante. Recuerde cambiar el aceite y el filtro a los intervalos recomendados por el fabricante.

Aunque los vehículos modernos dan automáticamente signos de baja presión de aceite (y posiblemente una pequeña cantidad de aceite) cuando se arranca el motor, en otros casos, generalmente se recomienda (por ejemplo, una vez por semana) verificar el nivel de aceite cuando el motor este frío (el tiempo de apagado es más de media hora).

Por razones de seguridad, tenga en cuenta que el compartimiento del motor puede estar caliente y tocar sus partes puede causar lesiones. Al apreciar el motor, determine el mango de la varilla medidora, retírela, límpiela para eliminar las manchas de aceite y luego vuelva a insertarla en su posición original hasta que sienta resistencia.


15.6 El sistema eléctrico

La energía eléctrica requerida por el vehículo se almacena en la batería. Si la batería está baja, lo sabrá a través de la luz de advertencia o el pin correspondiente en el tablero de instrumentos. La carga insuficiente de la batería genera dificultades al momento de encender o arrancar el vehículo. Para garantizar que la energía de la batería no se pierda y se recupere la que se gasta, se cuenta con un dispositivo: el alternador (bobina con partes eléctricas, mecánicas y a veces electrónicas) movido en su eje central gracias a un conjunto correa-polea que gira si el motor lo hace también.

Cuando la correa pierde tensión, la función del alternador se debilita, y cuando la correa se rompe o el generador falla, la función del alternador desaparece. El indicador de carga se iluminará en el tablero.

El sistema eléctrico debe estar en óptimas condiciones de operación y de protección, porque suministra la energía a la unidad eléctrica o electrónica de control. Para proteger adecuadamente la unidad, es conveniente colocar solo el amperaje correcto especificado por el fabricante en la caja de fusibles, de modo que caso de un corto circuito en algún elemento eléctrico del vehículo, se fundirá solamente el fusible que protege de la sobrecarga de corriente. Los elementos se encuentran centralizados en una caja alojada en el interior del habitáculo del vehículo, por donde pasa prácticamente la totalidad de los circuitos eléctricos.

Estos fusibles se incluyen en cada uno de estos circuitos y son componentes que no requieren un mantenimiento especial porque su funcionamiento depende del estado de los componentes existentes en el circuito que protegen. Una recomendación importante es: siempre que no funcione un elemento del automóvil que dependa del suministro de energía eléctrica, acuda al fusible del correspondiente circuito para ver si está fundido y, con dicha deducción, comenzar la investigación de la avería.

Para encontrar el fusible que causó la falla del sistema, debe leer el manual del conductor o mirar la tapa de la caja de fusibles (allí normalmente hay un mapa de los equipos que cada fusible protege y de cuántos amperios (cantidad de corriente) debe ser el fusible. El amperaje se marca con un número y una letra (usualmente de 5 a 24). Lleve fusibles de repuesto, de varios amperajes. No valen mucho y pueden salvar un viaje, por avería de luces, del aire acondicionado, del radio, etc.

Gracias a la nueva tecnología, la mayoría de las baterías (de almacenamiento) actualmente no requieren mantenimiento. Pero es esencial mantener sus terminales libres de sulfato y verificar el nivel de líquido (ácido) en las celdas de la batería. Si son baterías que requieren mantenimiento entonces habrá un tornillo de plástico para verificar cada vaso de almacenamiento. En grado de importancia, el alternador de los vehículos es el centro de energía eléctrica porque, al retroalimentar parte de la corriente eléctrica que genera, la deposita en el acumulador, permitiendo con ello su carga permanente.

Si el alternador no funciona, dejará de hacerlo el sistema eléctrico junto con el vehículo en breve porque la batería se descargará.

Los vehículos livianos contemporáneos presentan sistemas eléctricos con tensión de doce (12) voltios (realmente es algo más alta, pero comercialmente se identifica así), los camiones o buses de gran tamaño normalmente usan veinticuatro (24) voltios, basados en el uso de dos baterías de doce voltios en serie.


15.7 El sistema de alimentación del combustible

Para que se produzca una explosión en un motor de combustión interna, el combustible debe mezclarse con aire en un momento preciso, por compresión (en motores diésel) o por compresión y chispa (en motores de gas-gasolina), hasta que la explosión lleve de nuevo al conjunto biela-pistón-cilindro hacia abajo para reiniciar el ciclo.

El sistema de combustible consta de un tanque de combustible, tuberías y bombas. El combustible se mezcla con el aire al ser llevado a las cámaras por el sistema de inyección (o por carburador en vehículos de varias generaciones atrás.

Recuerde que los vapores de la gasolina son nocivos para la salud. Evite aspirarlos.

Cuando el motor esté frío, usted tendrá que reducir la cantidad de aire de la mezcla para que el motor arranque y luego mantenerlo hasta que pueda sostener la marcha mínima Esto se hace con la ayuda de un regulador o cebador, un “choke”. Los vehículos desde hace aproximadamente 25 años realizan automáticamente este proceso, por lo que, en función de la temperatura y la densidad del aire y otros parámetros, un elemento "le dirá" al motor cómo seguir funcionando hasta que pueda funcionar en el motor.

Muchas personas creen que cada hay que llenar totalmente el tanque de combustible para liberar menos gas, Sin embargo, recuerde que el tanque completamente aumentará el peso del vehículo, por lo que deberá acelerar aún más para mantener la velocidad de conducción, y luego deberá consumir más combustible debido al peso.

Si su tanque de combustible es muy grande (15 o más galones) habrá diferencia. Si es inferior, no será perceptible. En vehículos pesados, como buses o camiones (pasa hasta en aviones y barcos), el peso debe ser controlado porque condiciona toda la operación. En vehículos livianos su impacto es mucho menor y la insistencia en “llenar completo el tanque” no le dará más que uno o dos litros de más en el tanque.

No olvide el aire: al ingresar al motor, el aire debe estar libre de impurezas para evitar daños causados ​​por las partículas que se convierten en pequeños proyectiles durante la explosión. Así, hay un filtro para el aire, normalmente ubicado en la parte alta del vano motor (espacio debajo del capot) que detiene las impurezas. Con el paso del tiempo o por el tránsito por zonas de polvo y/o arena, el aire que pasa es menor.

Por lo tanto, generalmente hay un filtro de aire en la parte superior del compartimiento del motor (el espacio debajo del capó) para filtrar las impurezas. A medida que pasa el tiempo o al pasar por áreas de polvo y/o arena, pasa menos aire.

Cuando el filtro de aire está obstruido, restringe la entrada de aire, lo que hace en los vehículos modernos un ajuste para mantener la riqueza de la mezcla, lo cual aumenta el consumo de combustible y aumenta las emisiones contaminantes.

Tenga en cuenta que el filtro de aire debe cambiarse con la periodicidad que recomiende el fabricante.


15.8 Sistema de refrigeración

El motor de su vehículo debe funcionar a una temperatura adecuada para prevenir daños internos. Muchos de los carros antiguos tenían la particularidad que se debía esperar unos cuantos minutos de encendido para que el motor calentara. Los motores de hoy (incluidos los diésel) no requieren calentarse y a partir de su encendido deben funcionar normalmente.

Los motores suelen estar refrigerados por líquido, y hay registros históricos de motores refrigerados por aire (muchas motocicletas todavía los tienen), pero la mayoría de ellos han desaparecido.

El sistema de enfriamiento líquido tiene su propia "sangre": una mezcla de refrigerante, agua no potable, alcohol y otros elementos, que pueden hacer que alcance un punto de ebullición a una temperatura más alta que el agua, por lo que no debe usarse para ello. Al mismo tiempo, pueden evitar temperaturas bajo cero.

Una bomba para el líquido se acciona cuando el motor está funcionando, movida por una correa que garantiza que el líquido fluya “frio” desde el depósito al motor, refrigere por los conductos, salga hacia el radiador donde debe enfriarse apoyado por el aire que entra a la parte baja del vano motor y si no está suficientemente fría, un dispositivo termómetro forzará el encendido del ventilador.

Los vehículos livianos, de hace unos 30 años o más para acá tienen moto ventiladores, que solo encienden cuando el “termómetro” permite el paso de corriente al detectar alta temperatura en el líquido. Anteriormente el ventilador era movido como en los motores diésel de los vehículos pesados: con una correa desde el extremo del cigüeñal y siempre estaba en movimiento, aún en el momento en que se encendía y no era necesario.

El líquido nunca debe perderse, si esto ocurre es porque existen fugas. Lo primero que usted debe hacer es mirar si hay gotas del color del refrigerante donde usualmente estaciona su vehículo. Si esto es correcto, revise las mangueras, abrazaderas y busque grietas, reemplace nuevamente el líquido perdido y llévelo al taller.

Los vehículos actuales han perdido indicadores de temperatura del refrigerante en cierta medida y en modelos básicos. Si la temperatura sube mucho se encenderán los testigos del vehículo que le indicaran que deben parar el motor INMEDIATAMENTE, de no hacerlo y seguir esforzando el motor unos minutos o segundos se detendrá solo y montones de vapor saldrán de la tapa del radiador o de alguna manguera que se encuentre rota, con la posibilidad de causar daños mayores al motor.


15.9 Otros sistemas del vehículo


15.9.1 Sistema de frenado

Los frenos permiten reducir la velocidad del vehículo llegando incluso a su detención, por tanto, es muy importante supervisar y realizar un mantenimiento periódicamente para saber si se encuentran en buen estado y evitar un posible accidente.

Su funcionamiento se basa en que al pisar el freno, una válvula remite a presión el líquido contra cilindros que provocan el rozamiento entre:

  • Bandas y campanas (en frenos de tambor) empujadas las primeras por unas levas que pierden el borde redondeado que deben mantener en reposo.
  • Pastillas y discos (en frenos de disco) empujadas las primeras por cilindros que sobresalen de una carcasa hermética.

Al momento que estos elementos se friccionan, provoca la disminución de la rotación o la detención de las llantas, causando la pérdida de control del vehículo.

El frenado a disco es más eficiente, pero para las necesidades de frenado usuales de vehículos básicos, se montan a veces frenos de tambor. La distribución de frenos de disco adelante y de tambor atrás obedecía a que al frenar, un mayor peso se apoyaba adelante y allí se necesitaban entonces, los mejores elementos: los discos. Los vehículos de buenas condiciones de seguridad, equipan frenos a disco en todas sus ruedas.

Si por alguna razón usted debe frenar muy fuerte, los frenos antibloqueo tienen la ventaja de impedir que las ruedas queden totalmente bloqueadas, para continuar guiando el vehículo, soltando las llantas en lapsos muy pequeños y frenando nuevamente mientras usted tiene la oportunidad de guiarlo hacia un lugar seguro. La frenada de dos vehículos iguales debe ser mejor con el ABS activado, pero este no intervendrá sino en situaciones “desesperadas” (cuando se pise el freno tan fuerte que las llantas se bloqueen mientras el vehículo sigue andando).

La mayoría de las veces usted solo notará el ABS por la verificación del testigo al encenderse el motor y si su frenada es normal, el ABS estará inactivo y usted ni recordará que está allí.

Si su vehículo no cuenta con frenos ABS, tendrá que frenar en tales situaciones de emergencia quitando y poniendo rápidamente presión sobre el pedal para evitar que el vehículo con sus llantas bloqueadas sigan recto hacia un accidente. No obstante esa práctica usual en conductores de carreras, no es fácil de adquirir en las vías públicas, por su nivel de habilidad que requiere hacerlo. Así que, no arriesgue su seguridad y prefiera los vehículos que traen integrado los frenos por sistemas ABS.

Hay sistemas complementarios al frenado, basados en dispositivos electrónicos que activan selectivamente el frenado (un poco como el ABS), algunos llevan una presión extra cuando usted pisa el pedal muy fuerte, otros distribuyen la fuerza en función del comportamiento de frenado de la llanta y otros se articulan con el sistema de estabilidad para no dejarlo alcanzar límites riesgosos de movimiento. Si va a comprar un vehículo pregunte qué sistemas de asistencia tiene, infórmese para qué sirven y si ese vehículo realmente los incorpora.

Los vehículos tienen dos sistemas de frenos que funcionan dependiendo el uno del otro. El freno de servicio (freno de pedal) generalmente es hidráulico y actúa sobre todas las ruedas. En el caso de los vehículos antiguos poseen un único circuito hidráulico, lo que hace que si la tubería del freno se rompe en algún lugar, todo el fluido desaparezca, y con ello el efecto de frenado en todas las ruedas.

Si usted está circulando por una vía inundada, si paso por un charco de cierta profundidad o incluso si ha lavado el vehículo recientemente, puede existir agua depositada entre los componentes destinados a producir la fricción. Si esto ocurre, deberá frenar fuerte varias veces, tenga en cuenta que para realizar esta acción, usted debe estar seguro que la vía donde se encuentra no tenga ninguna inclinación que le pueda provocar la pérdida de control o que se encuentren carros o personas cerca.

El freno de mano o freno de estacionamiento se debe usar siempre que se detenga, es totalmente mecánico y generalmente actúa sobre las ruedas traseras del vehículo. Su uso frecuente genera la necesidad de un ajuste periódico.


Indicaciones relacionadas con el sistema de frenado

Observe en el vano motor el depósito del líquido de frenos, si no sabe cuál es, consulte el manual del conductor. Una vez lo identifique, asegúrese que el nivel del líquido permanezca en la marca MAX del depósito, en el caso que el nivel sea menor, limpie bien alrededor del área de la tapa del depósito y agregue el líquido faltante. Si este volumen en el depósito se pierde nuevamente al agregar líquido, visite de inmediato a un taller especializado.


Recomendaciones que debe seguir para evitar las fallas en los frenos

Es importante que usted sepa que algunas recomendaciones las puede efectuar el conductor del vehículo, en otros casos deberá contar con la ayuda de un mecánico:

  • Cambie el líquido de los frenos en los pazos indicados por el fabricante del vehículo.
  • Si observa que cae un líquido del vehículo, verifique de qué color esta. (normalmente es gris o gris-azuloso).
  • Haga revisar (si sabe hacerlo, mire) periódicamente el estado de discos y pastillas de freno y esté atento ante ruidos producidos por su uso.
  • Si usted dejo de utilizar un vehículo durante michos años y necesita moverlo nuevamente, haga revisar de una persona especializada con anterioridad todo el sistema de frenos.


15.9.2 El sistema de dirección

El conductor puede pasar toda su vida sin ver más allá del timón del vehículo, pero más allá de este hay un sistema entero, que empieza por una barra a la que se conecta el timón: el árbol. El árbol generalmente presenta varias barras conectadas por juntas (derivado del inglés joints) o articulaciones, de forma que en un choque frontal que la empuje hacia atrás se partirá en las articulaciones para evitar que la pieza se vaya como una lanza contra el conductor. Las columnas colapsables son la regla desde hace más de 40 años, no crea que es un plus de su vehículo, es lo menos que puede pedirse.

La dirección de los vehículos es mecánica, basándose en movimientos que se transmiten físicamente de una pieza a otra. Para apoyarla hay sistemas de asistencia, que pueden ser hidráulicos o eléctricos, estos últimos generalmente gobernados por algún dispositivo electrónico. Se habla entonces de dirección asistida, en que mecanismos movidos por una correa vinculada al giro del cigüeñal o motores, reducen la cantidad de esfuerzo que usted debe aplicar al volante.

Para la llanta que gira, el movimiento con o sin dirección asistida es igual, el desgaste es el mismo, pues está ubicada después de la asistencia, es el conductor quien debe notar la diferencia entre un carro con y sin asistencia, por lo liviana o pesada que resulte la dirección, respectivamente.

Para revisar el sistema de dirección, observe cómo se comporta el vehículo cuando suelta el timón durante la marcha, en un trayecto corto, plano, sin otros vehículos cerca y a baja velocidad. Si tiende a desplazarse hacia algún lado, es indicio de que alguno de los elementos de la dirección falla y es indispensable su revisión. No debe haber “juego” en el volante, eso indica desgaste e incluso riesgo de desprendimiento de una llanta.

El juego en el volante se identifica cuando se mueve el timón, pero la dirección no cambia de inmediato, como si tuviera un retardo.

Si la dirección es asistida hidráulicamente, revise el nivel de fluido de vez en cuando. Un “gemido” cuando usted realiza un viraje brusco puede ser un indicador de problemas. Del sistema de dirección hace parte uno de los elementos más importantes pero descuidados del vehículo: las llantas. Merecen un punto específico.


15.9.3 El sistema de suspensión

Los sistemas de suspensión y amortiguación son los encargados de mantener en todo momento el contacto entre los neumáticos y la superficie de calzada con el fin de generar la estabilidad y el confort al conductor del vehículo Estos sistemas tienen un papel clave para mantener la trayectoria deseada y para absorber las irregularidades del asfalto. Sobre estos sistemas descansa una parte importante de la seguridad activa.

Usted debe conocer y aprender a supervisar estos sistemas de posibles problemas, algunos de los siguientes síntomas le podrían indicar que los amortiguadores se encuentran en mal estado:

  • Si el vehículo pierde estabilidad especialmente en curvas, con viento lateral o al transitar por vías mojadas.
  • Cuando el pavimento es irregular o esta mojado y si tiene los amortiguadores en mal estado, a pesar de que el vehículo cuente con sistema de ABS perderá su efectividad al momento de frenar.
  • Disminuye el confort durante la conducción, generando la aparición de fatiga al conductor.
  • Cuando se desea frenar, el vehículo se inclina hacia adelante y se levanta de atrás de una forma excesiva.
  • Al momento de transitar se notan significativamente las alteraciones del pavimento.
  • En la noche las luces oscilan de forma notoria.
  • Al cargar un extremo lateral frontal, el vehículo rebota u oscila.
  • Los neumáticos se desgastan irregularmente.

Por lo anterior, es muy importante revisar los amortiguadores con frecuencia, balanceando puntualmente el vehículo con presión hacia abajo. En el caso de escuchar chirridos o si al momento de soltarlo el vehículo sigue oscilando de arriba hacia abajo es indicado hacer el cambio de amortiguadores.


Alineación y balanceo

La dirección se desalinea con mayor rapidez cuando el vehículo es sometido a sobrecargas, así como cuando tropieza con un obstáculo, o cae en los huecos, o sube andenes. Su vehículo debe tener las ruedas alineadas y balanceadas para reducir el consumo de combustible y minimizar el desgaste prematuro. Por esta razón se recomienda realizar una alineación y balanceo cada dos o tres meses.


15.9.4 El sistema de transmisión

La energía del motor es transmitida a las ruedas de tracción por la transmisión, que tiene como componentes principales una caja de velocidades. Dependiendo de cuáles ruedas muevan al vehículo se habla técnicamente de tracción (las de adelante lo hacen) o de impulsión (las de atrás lo hacen).

Por lo general hay vehículos con tracción en ambos ejes, pero generalmente funcionan solo en uno de ellos hasta que el operador acciona los mecanismos o el vehículo ve la necesidad de llevar energía al otro eje y la engancha de manera automática.


15.9.5 La caja de velocidades

Este mecanismo está diseñado para llevar las ruedas a un motor de torque, suficiente energía como para hacer que el vehículo comience a moverse desde un estado estacionario y una vez en marcha mantenerlo para vencer las resistencias al avance; esto es la de arrastre del vehículo mismo y las derivadas del rozamiento con el piso, la gravedad (en los ascensos) y la resistencia al viento.

De hecho, parte del torque del motor se pierde en el accionamiento de la transmisión misma.

Actualmente existen dos tipos de cajas de velocidades, las mecánicas y las automáticas. La caja de cambios reduce el número de revoluciones del motor al que realmente se requiere.

Se acopla al volante motor cuando el embrague no está accionado, y los engranajes de la caja, se mueven por acción directa del motor. En las cajas automáticas no hay embrague propiamente dicho, sino un convertidor de torque, que desempeña una función similar, de forma diferente.

Al momento de comprar un vehículo y seleccionar que caja de velocidades es mejor depende solamente de la comodidad. Normalmente los vehículos con caja automática consumen más combustible que los de caja manual, esto se debe a que a que la caja hace los cambios automáticamente y de manera previamente programada por el fabricante, retardando el paso a las siguientes velocidades que se pueden hacer en una caja manual.

Al descender por una pendiente hay una diferencia específica: puede usarse la caja manual para apoyar al frenado (realmente para evitar el incremento de la velocidad) mientras que en los vehículos con caja automática habrá que estar siempre vigilante con el pie sobre el freno. Sin embargo, las variantes de accionamiento manual de una caja automática, pueden ofrecer una capacidad de contención similar.

Cuando se presenta un accidente y el vehículo involucrado tiene caja automática es muy frecuente que se siga moviendo hasta que el conductor reaccione y frene. En las cajas manuales no existe esta posibilidad.

Si bien la caja automática brinda comodidad para el conductor su reparación es muy costosa a diferencia de las cajas manuales.


15.9.6 El embrague

Es un mecanismo capaz de interrumpir o dar continuidad al movimiento unificado entre el volante motor y la transmisión con caja de cambios manual. Se acciona con el pedal del lado izquierdo, que hace actuar el disco, separándolo del volante motor (otro disco). Al soltar el pedal, el eje central de la caja se une al volante motor y el movimiento del motor pasa a la caja de velocidades.


15.9.7 El tablero de control

El tablero de control está ubicado frente al asiento del conductor. Los símbolos y alertas de cada vehículo están dispuestos en un orden diferente. Los íconos que aparecen en él tienen diferentes funciones e informan diferentes situaciones en las que se encuentra el vehículo.

Los iconos más comunes que se encuentran en el tablero de control es el velocímetro, las luces que indican si alguna puerta esta abierta, las luces direccionales, el termómetro de la temperatura del motor, el amperímetro que muestra la carga de la batería y el gasómetro que señala la cantidad de combustible que se encuentra en el tanque.


15.10 El equipo de prevención y la seguridad

El Artículo 30 del Código Nacional de Tránsito enuncia: “Ningún vehículo podrá transitar por las vías del territorio nacional sin portar el siguiente equipo de carretera”:

  • Una cruceta.
  • Un gato en buen estado y con la capacidad de levantar el vehículo.
  • Dos señales de transito en forma de triangulo, material reflectivo o con luces intermitentes amarillas.
  • Un extintor.
  • Dos tacos para bloquear las llantas del vehículo.
  • Un botiquín de primeros auxilios.
  • Una caja de herramientas básicas (alicate, destornilladores, llaves..etc)
  • Una linterna
  • Una llanta de repuesto


15.10.1 Los destinados a cambiar una llanta

Muchas llantas que actualmente existen en el mercado son de excelente calidad, no obstante uno de los mayores desgastes que se producen son por consecuencia de las vías en mal estado. En el momento en que usted sufra un pinchazo, debe salir inmediatamente de la carretera y ubicarse en un lugar seguro donde no interfiera en la circulacion de otros vehiculos.

Si bien usted puede tener un servicio de asistencia, en ocasiones deberá usted mismo cambiar la llanta averiada. De manera que se exigen herramientas que le sirvan al menos para desmontar la llanta y poner un repuesto, si quiere continuar su camino. Las llantas y sus centros (los rines) pesan, con lo que usted podría tener dificultades para retirarla y ponerla en su sitio si su estado físico no es bueno o si la llanta es grande para su tamaño o su capacidad física. Evalúe al escoger su

vehículo, si puede alzar una llanta sin esforzarse. Las camionetas tienen llantas y rines muy pesados y en ocasiones deben levantarse más arriba de lo que algunas personas pueden.

Al momento que decida cambiar la llanta, ubiquese en un lugar donde no este expuesto al trafico vehicular, asi no correra el riesgo de poner en peligro su vida y generar un accidente.


15.10.2 Los equipos no permitidos

Al momento de conducir usted nunca debe usar los siguientes equipos:

  • Luces exploradoras en la parte trasera.
  • Un televisor a la vista del conductor.
  • Luces altas o exploradoras dentro del perímetro urbano.
  • Señales, carteles o calcomanías en el limpiaparabrisas.
  • Luces rojas o azules que indiquen emergencia.
  • Campanas, pitos o resonadores en el escape de gases.
  • Sirenas y sonidos de alerta.


Enfrentando fallas del vehículo

Conducir en vías públicas requiere juicio para tomar decisiones correctas sobre diversas situaciones en el tráfico de vehículos. Cada situación requiere diferentes habilidades de conducción, y dado que es imposible planificar todas estas habilidades, debe estar preparado para circunstancias imprevistas. Por lo tanto, le recomendamos que sea responsable de conducir.

Durante la conducción, siempre existe la posibilidad de problemas en el vehículo. Para reducir esta situación, se deben seguir las recomendaciones de mantenimiento del vehículo. A continuación, se enumeran las posibles fallas del vehículo y las medidas que se deben tomar cuando ocurren. Recuerde, debe activar la luz de emergencia una vez que el evento haya terminado.


La falla de los frenos

Si por alguna razón, los frenos dejan de funcionar:

  • Presione el pedal del freno varias veces; si el circuito no está completamente abierto, puede generar presión en los frenos y así puede parar el vehículo.
  • Si lo anterior no funciona, use el freno de mano. Hale la manija despacio o suavemente, para que las ruedas de atrás no se frenen (amarren) y patinen; esté listo para soltar el freno si esto sucede.
  • Si la maniobra anterior tampoco funciona, empiece a usar los cambios de velocidad más bajos y busque un lugar seguro donde parar; asegúrese de que el vehículo esté fuera de la vía.

Nunca maneje un vehículo que usted no conozca, sin verificar que es mantenido correctamente. No confíe, ensaye los frenos.

Si va a usar un vehículo que lleva meses sin moverse, examine o haga examinar los frenos (todos los componentes) primero.


Una llanta pinchada

Si una llanta se “baja” (pierde el aire) de imprevisto:

  • Sostenga el volante fuertemente, y mantenga el vehículo en dirección recta.
  • Baje la velocidad gradualmente, quitando el pie del acelerador y usando los frenos progresivamente.
  • Si viaja por carretera, no se estacione en ella, busque un lugar seguro. Es menor el daño de perder una llanta que ser golpeado por otro vehículo por no haberse detenido en un sitio seguro.


La falla del motor

Si el motor deja de funcionar cuando maneja, efectúe lo siguiente:

  • Sostenga el volante fuertemente, tenga en cuenta que el volante se pone muy duro para girar, pero es posible maniobrar.
  • Salga u oríllese en la vía. Los frenos deben funcionar si pisa el pedal lo suficientemente fuerte.


La falla de las luces delanteras

Si las luces delanteras fallan repentinamente:

  • Intente prenderlas y apagarlas varias veces.
  • Si lo anterior no funciona, ponga las luces de emergencia, las direccionales o las luces para neblina, si su automóvil cuenta con ellas, y salga de la vía en cuanto pueda.


El acelerador se “pega”

Cuando el motor se mantiene acelerado sin que usted pise el pedal, haga lo siguiente:

  • Mantenga los ojos en el camino.
  • Rápidamente cambie a neutro (punto muerto).
  • Salga del camino cuando sea seguro hacerlo.
  • Apague el motor.
  • “Despegue” el acelerador, levantándolo como lo muestra la ilustración.


Si el vehículo se incendia

Asegúrese de detenerse de inmediato, teniendo cuidado de no ser golpeado por vehículos detrás. Encuentre un espacio de parada. Baje a su compañero hacia un lugar donde otros vehículos no puedan pasar. Pare el motor y retire la llave.


Si se incendia el baúl

  • Accione de inmediato el control de apertura que hay en los vehículos modernos. Si no lo tiene, recuerde que al tratar de abrir, la chapa y la tapa del baúl, pueden quemarlo
  • Use una prenda gruesa si tiene que tocar la tapa del baúl para abrir.

Normalmente el extintor va en el baúl, así que va a ser difícil sacarlo de allí porque va a estar muy caliente y eso lo hace más peligroso.

De no controlar de inmediato el fuego en la parte trasera del vehículo, debe alejarse del mismo, normalmente está en esa zona el tanque de combustible y el extintor mismo, que estallarán, si se prolonga el fuego.

Si se incendia la cabina, busque el extintor y simplemente úselo.


Si se incendia el vano motor (debajo del capot, partes mecánicas)

  • Accione la guaya de apertura del capot porque se quemará muy rápido si tiene partes plásticas o de caucho y después no podrá levantar la tapa.
  • Recuerde que debe haber apagado el motor. Eso es muy útil si la emergencia es de origen eléctrico porque dejará de generarse el incendio. Pero no basta si no controla el que ya se formó.
  • Es muy difícil desconectar las terminales de la batería sin herramientas, afloje y retire, si el fuego se lo permite, los cables de la batería. Accione el extintor.
  • No intente halar los cables con las manos desnudas, use una ropa gruesa o cualquier otro aislante, puede quemarse.
  • Siempre trate de pedir ayuda a otros para obtener cuantos extintores pueda.
  • El extintor debe ser revisado anualmente para que siempre esté realmente disponible.


15.11 Comprobaciones e inspecciones útiles

Se sugiere que usted inspeccione su vehículo, sin importar que sus conocimientos de mecánica sean muy básicos.

La condición del vehículo es responsabilidad exclusiva del conductor. El propósito de esta inspección es maximizar el enfoque en el estado operativo y la operación de los sistemas más críticos y los componentes más visibles del vehículo. La inspección puede advertir sobre daños inminentes o daños ya mencionados, que pueden afectarlo en el futuro.

Revise semanalmente:

  • Nivel de líquido de frenos, mírelo más seguido si alguna vez tuvo fugas
  • Nivel de aceite motor
  • Nivel de refrigerante motor
  • Estado de las correas
  • Conexiones eléctricas, mangueras, abrazaderas.
  • Acostúmbrese a revisar cada vez, antes de iniciar la marcha:
  • Si los faros están limpios
  • Si las llantas se ven infladas
  • Si no hay presencia de fugas de fluidos o partes caídas.
  • Al sentarse frente al volante:
  • Que los espejos estén en su sitio, limpios y con el campo de visión correcto
  • Que las luces de alerta se apaguen al encender el motor
  • Que todos los ocupantes estén sus puestos, con los cinturones de seguridad abrochados.
  • La posición del asiento, que quede lo más recto posible y con los apoyacabezas a la altura de la cabeza.


Al iniciar la marcha, conviene:

  • Verificar si las hojas, plumillas o cuchillas de los limpiaparabrisas limpian bien. Si dejan carriles de agua o siente un fuerte sonido al rozar el vidrio, cámbielas.
  • Verificar si hay líquido limpiaparabrisas.
  • Mirar la respuesta al primer frenado.
  • Recuerde dónde están los documentos obligatorios, así como los equipos de prevención y de seguridad.

Test de conducir